AUTOAUDITORIA GRATUITA

Analiza tu negocio de servicios y encuentra oportunidades de crecimiento

Ser dueña de un negocio propio significa elegir permanentemente. Estar a cargo de la toma de decisiones así como en las tareas del día a día puede hacer que perdamos el foco de las metas que trazamos inicialmente o simplemente que avancemos en piloto automático sin hacer pequeños pero necesarios ajustes a lo largo del camino.

En esta autoauditoría te propongo repasar cuáles son los puntos fundacionales de tu negocio, detectar desvíos, replantear objetivos y cómo volver a hacer foco para crecer de forma consistente y estratégica.

Para empezar, debes separar tu negocio en áreas y analizarlas por separado para lograr mayor claridad e identificar los puntos de mejora. Pero, primero, quiero felicitarte, porque es difícil encontrar tiempo para detenernos y analizar cómo seguir mejor.

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Esta tarea es la base que te permitirá corregir y crecer.

La podrás repetir una y otra vez a lo largo del tiempo cuando lo necesites.

 

Yo suelo hacer esta autoauditoría regularmente y siempre encuentro oportunidades de mejora. 

Para organizarnos mejor, vamos a recorrer 4 pasos: en los 3 primeros identificamos la situación actual, y proponemos mejoras, y en el último paso vemos cómo implementarlas. 

 

Antes de empezar, te recomiendo descargar este breve workbook donde podrás completar cada actividad propuesta para la autoauditoría.

1. SERVICIOS & PRODUCTOS

Si bien somos negocios de servicios, podemos lanzar productos para expandirnos y generar un ingreso pasivo (sí, el tan venerado “factura mientras duermes”), por eso, revisaremos ambos aspectos.

Los servicios que brindamos deberían cumplir tanto objetivos hacia afuera (clientes) como hacia adentro (nosotras). Asimismo, cuantos más servicios ofrezcas, menos podrás especializarte y enfocarte en brindar una experiencia realmente superlativa a quienes confían en tu propuesta.

El primer paso es identificar dentro de la cartera de servicios ofrecidos cuáles cumplen las necesidades de tu cliente ideal y cuáles no (o en su caso, cuáles podrían ser absorbidos por algún otro servicio que ofreces). Lo ideal es ofrecer no más de 3 servicios, y si fuera necesario, rotarlos en el tiempo si percibieras que alguno de ellos no tiene la convalidación del mercado (en otras palabras, que no estás vendiendo tanto como te gustaría). Una oferta muy extensa de servicios suele confundir a la audiencia y transmitir que no sos especialista en las soluciones que ofreces, sino más bien “generalista”. ¡Y no queremos eso! Para que tu negocio se consolide, es VITAL que te posiciones como una experta en un área.

Por otra parte, los servicios ofrecidos deberían resultar de la unión de tu área de expertise con aquello que disfrutas hacer. Recuerda que es tu negocio y puedes tomar estas decisiones, que, en definitiva, potenciarán tus ganas de trabajar e interactuar con tus clientes.

No olvides completar el diagrama del CUADRO A del Workbook conforme explicado. 

Apunta en el cuadro A de tu workbook:

  1. Cuáles son tus servicios estrella
  2. Cuáles son los que más disfrutas brindar

 

De la coincidencia de 1 y 2 debería surgir tu oferta de servicios. Si el resultado no fuera coincidente con los servicios que brindas actualmente, es hora de replantearse qué ofrecerás en función de los resultados.

  • En lo que respecta a productos, podemos dividirlos en dos grupos:
  • E-books (guías, manuales, etc)
  • Cursos online (talleres, workshops, webinars, etc)

 

En este ámbito, no necesitas ofrecer pocas alternativas; por el contrario, a lo largo del tiempo puedes ir sumando más opciones, pero recuerda que lo que ofrezcas debe estar alineado con el foco de tu negocio. 

Habitualmente los productos suelen tener un ticket (valor) bastante más bajo que cualquier servicio individual que puedas brindar, por lo que son la “puerta de entrada” de nuevos clientes. De hecho, cada día miles de personas en el mundo conocen nuevas marcas y, lo primero que hacen, es adquirir un producto descargable o un taller online; a partir de esa experiencia, deciden elegir un servicio más personalizado (si la primera experiencia fue buena). Por eso, no descuides el abanico de productos que ofreces: piensa hacia dónde quieres dirigir a las personas que los compren.

En otras palabras, por más que sea tentador ofrecer una variada carta de productos, intenta depurarla a lo largo del tiempo y mantener aquellos que hacen sentido a tu definición de negocio y que reflejen tu calidad, propósito y valor diferencial, ya que eso es lo que luego definirá lo proclive que estará esa persona a contratar un servicio personalizado de costo más elevado.

TIP

Para vender tus e-books, puedes utilizar plantillas prediseñadas como las que ofrezco en mi tienda online. Para tus cursos, no dejes de visitar plataformas como Teachable, Teachery o Tiendup donde puedes subir tus clases y gestionar de forma automatizada todo el proceso de venta y alta de los alumnos.

Escribe en el CUADRO B del workbook cuál(es) producto(s) deberías suprimir y cuál(es) podrías desarrollar para fortalecer tu negocio pensando en cuáles podrían establecer un primer acercamiento entre tu negocio y cliente ideal.

2. PROCESOS

¿Sabes que soy una gran promotora de ordenar los procesos de trabajo? No solo porque reditúa hacia afuera (clientes) si no también hacia adentro (cómo disfrutamos y optimizamos el trabajo que hacemos). Si esta es la primera vez que realizas esta autoauditoría, tendrás una tarea un poco más larga; la buena noticia es que las próximas serán mucho más sencillas.

 

Selecciona cada uno de los servicios que brindas (habíamos dicho que, idealmente, no fueran más de 3) y mapea el flujo de cada uno: desde que el potencial cliente se pone en contacto contigo hasta que finaliza la prestación del servicio. 

¡Tiene que ser un detalle exhaustivo! 

Puedes hacerlo en un papel o una herramienta llamada LUCHIDART, que es gratuita y muy intuitiva y te permitirá visualizar todo el proceso para encontrar eficiencias y áreas de mejora.

Solamente conociendo tus procesos puedes mejorar el servicio que brindas y la experiencia que ofreces a tus clientes. A lo largo del tiempo, pequeños ajustes pueden significar grandes cambios en tu rutina y en la percepción que tienen los clientes del profesionalismo de tus servicios.

Si prefieres hacerlo en papel, utiliza el espacio del CUADRO C para mapear cada uno de los servicios que ofreces. En el workbook encontrarás un ejemplo simplificado de un flujo de procesos. 


Ojo ojito: Existe una simbología determinada para armar flujos de procesos, pero no vamos a ponernos tan estrictas. La idea es que puedas detallar cómo son las etapas de cada uno de los servicios que ofreces para encontrar qué puntos mejorar o modificar. Si en el futuro quisieras armar tus flujos como una PRO, encontrarás en Luchidart la terminología que se utiliza para representar cada situación con su respectiva forma geométrica.

Antes de avanzar, completa la consigna en el CUADRO C del workbook y mapea en detalle el flujo que sigues cuando brindas cada uno de los servicios que actualmente ofreces.

3. BRANDING & DISEÑO WEB

Estos son el primer punto de contacto entre tu marca (negocio) y tus potenciales clientes. Estamos tan inmersas en nuestro negocio que pocas veces hacemos el ejercicio de mirarlo desde afuera y asegurarnos de que estamos transmitiendo el mensaje que deseamos y, más importante aún, que estamos siendo comprendidas.

Si percibes que tus clientes hacen preguntas reiteradas sobre determinados aspectos de tus servicios, es hora de explicarlos mejor en tu web, de ser más específica en qué y cómo lo haces.

Revisa la navegación de tu página, la claridad con la que está presentada tu propuesta y, fundamentalmente, si cada página tiene una clara llamada a la acción, si tu visitante sabe exactamente qué acción tomar en ella, sea para descargar una guía gratuita, para consultarte por una duda o contratarte.

Tu web es el lugar donde puedes transmitir tus valores y la esencia de tu trabajo y comunicar tu propuesta de forma auténtica, cercana y accesible a tu audiencia.

Un aspecto fundamental a revisar es cómo funciona tu web en pos de aliviar tu carga de trabajo: ¿Está integrada con una plataforma de e-mail marketing?¿Con una plataforma de reservas online? 

Si brindas servicios, esta última te permitirá agendar reuniones sin múltiples idas y vueltas por correo, y ni hablar de la imagen profesional que proyectarás…

Si notas que no estás atrayendo al cliente ideal que tienes en mente, es hora de revisar tu branding. La imagen que proyectas debe estar alineada con la calidad de servicio y experiencia que ofreces; la falta de sintonía entre ambas suele ser el mayor punto de conflicto que encuentran las pequeñas marcas de servicios a la hora de captar la atención de su público objetivo.

Tu marca debería enamorarte, hacerte sentir cómoda y segura y, a la vez, conectar con tu cliente ideal, porque, al fin y al cabo, el objetivo de desarrollar una identidad de marca no es puramente estético, sino atraer la audiencia adecuada que está interesada (realmente) en lo que brindas.

TIP

Calendly es una herramienta gratuita que cumple de maravillas ese rol!

Anota en el CUADRO D qué aspectos mejorarías de tu web y si crees que la imagen que proyectas logra atraer a las personas con las que deseas trabajar.

4. METAS

Ordenaremos las prioridades como objetivos de corto (1 mes), mediano (6 meses) y largo plazo (1 año).

Un negocio necesita un plan; no necesariamente un “business plan” con decenas de columnas y filas de Excel, pero es fundamental que sepas “qué viene después” para tener paz mental y saber hacia dónde irás, focalizando el esfuerzo y el escasísimo tiempo del que dispones. Si lo haces mentalmente (no recomendable), en Asana, Trello o en una hoja de papel es anecdótico.

En este análisis, el foco estará puesto en dónde deberíamos expandir y dónde contraer distintas áreas del negocio

  1. Servicios y productos
  2. Procesos, cuándo y cómo modificar aspectos de nuestro trabajo
  3. Branding y web, cómo comunicar mejor el mensaje que queremos llegue a nuestra audiencia

 

Para cada uno de estos puntos debemos fijar plazos y acciones concretas que haremos para materializarlos. La buena noticia es que ese trabajo ¡ya lo hicimos! Ahora, debemos ordenar las conclusiones en una lista de prioridades de corto, mediano y largo plazo. 

Corto Plazo

El resultado del análisis que hicimos en procesos podría arrojar acciones a priorizar en el corto plazo. Cómo mejorar tus procesos internos podría incluir escribir correos enlatados (e-mails estándar que envías de forma repetida cuando, por ejemplo, te solicitan un presupuesto), o modificar algunos textos en tu web (si ya tuvieras una página) para explicar mejor un servicio que brindas y sobre el cuál suelen hacer siempre las mismas preguntas.

Otro objetivo de corto plazo podría ser mejorar la consistencia de la imagen de tu marca en las redes. Si aún no tienes la paleta de colores y las tipografías definidas, te sugiero leer este post donde hablo de todo lo que puedes hacer antes de contratar a un diseñador para que trabaje tu identidad de marca de forma profesional.

Mediano Plazo

Una meta a mediano plazo (y que es una necesidad indiscutible de cualquier negocio con presencia digital) es tener una plataforma de e-mail marketing, por ejemplo.

Tener un proceso automatizado de captación de e-mails es el primer eslabón para hacer crecer tu negocio. Evalúa alternativas disponibles en el mercado, sus costos y si necesitarás ayuda para configurarlo. En este artículo que escribí ya hace algún tiempo comparo dos plataformas: Doppler y Mailchimp. 

Actualmente, yo utilizo una plataforma llamada Flodesk, y ¡estoy enamorada! Sin embargo, la realidad es que no todas las plataformas sirven a todos los fines, y es importante hacer un análisis previo de cada una antes de elegir.

En breve, voy a tener una gran novedad en este sentido pero no puedo adelantar mucho ahora. Voy a avisarte por e-mail cuando esté lista para ¡gritarla a los cuatro vientos!

Otra meta de mediano plazo que podrías establecer es la fecha en la que se descontinuará o lanzará un nuevo producto o servicio: suprimir un producto que no hace a la visión del negocio y planificar el lanzamiento de un curso online, por ejemplo. Un tip para esto último: planifica de adelante hacia atrás.

Primero, fija la fecha de lanzamiento y luego escribe todas las actividades que deberías realizar para cumplir esa fecha. Por ejemplo, si en 6 meses quieres lanzar un curso, en 5 deberías estar haciendo el lanzamiento en redes, en 4 configurando la plataforma y herramientas que usarás para su implementación; en 3 tener el contenido listo, en 2 estar armando tu plan de marketing y captación de potenciales clientes y, finalmente, en 1 mes armando la planificación general.

Esto es a grandes rasgos, claro, ya que cada uno de los puntos mencionados conllevan actividades específicas dentro del plan.

Largo Plazo

Vuelvo a un aspecto que me encanta y donde invierto mucho tiempo en mi negocio: la experiencia del cliente. Esta meta podría estar en los objetivos de corto o mediano plazo, pero lo cierto es que, sea en la etapa que fuera, es un punto a atender y es crucial en negocios que brindan servicios. Yo utilizo Asana para documentar todo: qué tareas debo completar con cada servicio que brindo, procesos internos repetitivos, coordinar tareas con mi equipo, etc. Sin embargo, así como es importante ser organizada puertas adentro, también lo es serlo hacia afuera. Darle visibilidad al cliente de todo el proceso de trabajo, sentar bases de cómo trabajarán y hasta saber establecer los límites o el cierre de una etapa de trabajo es un aspecto que no puede descuidarse. Revisar estos procesos puede llevar tiempo, y algunas veces también implica capacitarse en una nueva herramienta. 

Por último, una meta de largo plazo puede ser establecer las bases de los cambios que quieres implementar en tu web o branding, algo similar en cuanto a la planificación a lo que hicimos anteriormente (siempre de atrás hacia adelante). 

Mi recomendación es que tengas una web que puedas manejar y hacer modificaciones de forma práctica y autónoma. Las páginas construidas en WordPress son ideales para eso, porque pueden ir creciendo a la par de tu negocio y te permiten reescribir textos e intercambiar fotos sin mayor dificultad. Si aún no tienes tu web: STOP, antes de avanzar, te recomiendo leer mi guía gratuita Preplanifica tu web para saber exactamente qué deseas, qué necesitas y qué priorizar. 

Es hora de completar el CUADRO E del workbook con las consignas anteriores, estableciendo tus metas de corto, mediano y largo plazo para cada uno de los puntos auditados: servicios y productos, procesos, branding y web.

Si aún no lo hiciste es hora de…

A lo largo de estas líneas, te has puesto el traje de auditora, realizando un diagnóstico de tu negocio e identificando dónde, cuándo y cómo hacer cambios.

Revisando el workbook en perspectiva, verás que no solamente hiciste tu autoauditoría, sino que entre manos tienes un plan para ejecutar las acciones de corrección y crecimiento de tu negocio.

 

¡FELICITACIONES!

Espero que esta herramienta la utilices una y otra vez, año tras año, para evaluar tu negocio de servicios con el dinamismo y la tranquilidad que necesitas para crecer con claridad en tus objetivos.

Si quieres enviarme tu feedback o consultarme por mis servicios, me encuentras aquí.

¡Hasta pronto!

Paula

Este material fue preparado por Paula Cano – Diseño Digital y no puede ser compartido ni comercializado total o parcialmente.