PAULA CANO

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Cómo re-enfocarse y porque el “SÍ” es nuestro peor enemigo.

Foco, Foco, Foco. Es la palabra de cabecera de los negocios digitales (junto con contenido claro). Y de tanto repetirlo por ahí lo vamos perdiendo…

Cuando tenemos un pequeño negocio sentimos que es casi una extensión de nosotras en cuerpo y alma. Muchas de las decisiones rozan lo personal y es difícil (muy difícil), principalmente al comienzo, encontrar el punto justo de parar, descansar y algunas veces de decir que NO.

Casi sin darnos cuenta nos presionamos a decir que SÍ a todo: a aceptar proyectos que no están dentro de nuestro catálogo de servicios o que no nos gustan o que no estamos preparadas para abarcar en ese momento.

En definitiva, perdemos el foco cuando saboteamos inconscientemente nuestro propio negocio tomando trabajos que no están alineados con nuestra visión. Para seguir fiel al propósito que teníamos al principio hay que tener CLARIDAD hacia adentro y transmitirla hacia afuera.

¿Y cómo darnos cuenta que estamos perdiendo la claridad?

  1. El signo más evidente es cuando ya no consigues definir quien eres, que haces y para quién (el famoso elevator pitch). Si ofreces un abanico muy extenso de servicios bajo un mismo paraguas es lógico que te pierdas en una maraña de rubros. Por ejemplo: si eres una fotógrafa de bodas que también organiza eventos y en el tiempo libre haces arreglos florales lamento decirte que es (muy) probable que estés perdiendo el foco…
  2. Cuando te llegan clientes solicitando servicios que no brindas, de alguna manera están recibiendo un mensaje equivocado o deficiente de tu marca y eso puede ocurrir porque estás perdiendo el foco generando contenido o transmitiendo un mensaje confuso.
  3. Una consecuencia de la falta de claridad que nos lleva a perder el foco es la dificultad de crear procesos internos. Tienes tantos servicios y estos cambian tan seguido que no llegas a construir una estructura de funcionamiento a su alrededor.

Como consecuencia sientes que estás trabajando todo el tiempo pero que tu negocio está estancado en el mismo lugar.

Si te identificas con uno, o varios de estos puntos, estás perdiendo el foco de tu negocio. El siguiente paso es admitirlo y tomar acciones para corregir el rumbo. Te dejo un paso a paso (y te advierto que volverás a el una y otra vez, porque podemos perder el foco muchas veces a lo largo de la vida de un negocio):

Paso 1: Detalla tus cualidades (personales y profesionales), establece cuáles te gustaría rentabilizar y cuáles no. A continuación analiza cuáles de esos potenciales servicios tienen una demanda concreta alrededor del cual podrías establecer un negocio.

Paso 2: Crea un elevator pitch para tu misma (es un discurso de presentación impactante pero muy conciso, se trata de comunicar quién eres, que ofreces y cuál es tu diferencial). Parece algo raro “hablarse a una misma” pero es tremendamente útil para re-enfocarnos y para lograr transmitir el mensaje adecuado en todos los puntos de contacto entre tu marca y tus potenciales clientes.

Paso 3: Con eso en mente llegamos al punto 3 y creamos 3 paquetes de servicios. Esos servicios deberían estar totalmente alineados a lo que deseas ofrecer (punto 1). A todo lo que no entre en los servicios “paquetizados” puedes ponerle la etiqueta de hobbies y decir que “NO” cada vez que un potencial cliente te los solicite.

Esto te ayudará a mantenerte enfocada y no tomar sendas paralelas que desperdicien tu energía y tiempo al largo del camino.

Esta semana terminé de leer el libro “Libre para Enfocarte” de Michael Hyatt, y si bien no habla específicamente de enfocarse en el crecimiento/desarrollo de un negocio sí trata el tema de cómo enfocarse es la clave para ser más productivos para ganar libertad. Te dejo el link por si quieres darle una mirada (ir al libro).

Espero tengas presente estos 3 pasos para volver a enfocarte cada vez que sea necesario. Recuerda que cada vez que dices que SI a algo que no está dentro de tu visión de negocio, inevitablemente le está diciendo que NO a algo que está dentro de ella.

¡Hasta pronto!

Paula

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