PAULA CANO

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No estar enamorada es una mala señal (pero tiene una solución rápida)

Este no es un post cliché, a pesar del título. Quiero que cuando termines de leerlo tengas dos o 3 acciones claras que te ayuden a (¿volver?) a enamorarte de tu marca.

Pero antes déjame decirte porque deberías estar enamorada, y de ahí el título de este post.

Nuestros negocios nos tienen todo el tiempo en primer plano, pero nuestro rostro no debería ser el “rostro de nuestro negocio“, quién debe representar en la mente de nuestro cliente a nuestro negocio es nuestra identidad de marca. En la cabeza de nuestros clientes la imagen de nuestra marca debe ser más que nuestra imagen personal, de lo contrario el único recurso que tendrían para reconocernos sería nuestra foto en todos lados: todas la páginas de un ebook, todas las comunicaciones por mail, todos los posts en redes sociales, y podríamos seguir con varios ejemplos más pero creo que ya es suficiente para darnos cuenta que ¡ese no es el camino!

Por eso es importante tener una identidad de marca que nos represente tan bien cuanto nuestro propio rostro con el beneficio de que una identidad tiene recursos mucho más variados para no cansar a nuestra audiencia y aún así hacernos reconocibles.

Ahora bien, vamos al punto exacto del título de este post: “Si no estás enamorada (de tu identidad de marca), es una mala señal”, y creo que habiendo leído los párrafos anteriores la razón es clara: tu identidad te representará en innumerables situaciones, querrás estar orgullosa de ella y sentirte reflejada en cada elemento que la compone.

Si no estás enamorada de tu marca te sentirás insegura, tratarás de ocultarla todo lo posible, no serás consistente y estarás buscando como hacer pequeños “arreglos” aquí y allá que se verán muy confusos a los ojos de tu audiencia.

Esto no significa que tu identidad deba ser reflejo de tus gustos personales, si no que debe hacerte sentir cómoda y ayudarte a transmitir la calidad de tu trabajo con naturalidad. Un diseño de identidad contempla varios factores como la psicología del color, el lenguaje de las tipografías, el estilo de las imágenes y como luego se integran distintos elementos entre sí (logos, isologos, paletas e imágenes) para transmitir un mensaje coherente que esté alineado a los valores de tu negocio, que haga sentido a tu público objetivo y lo invite a relacionarse con tu marca de forma casi instintiva.

Una identidad de marca debe funcionar para ti misma así como para tu audiencia y tus clientes, debe fluir entre todos y hacerlos sentir cómodos. Para que esa “magia” se produzca tu identidad de marca deber sentirse natural, genuína y creíble. Ese “blend” es muy difícil de alcanzar si no sabes como combinar los factores mencionados arriba.

Ahora, ¡estamos donde estamos! ¿Que podrías hacer si no estás enamorada de tu marca?

Lo primero es no entrar en pánico (porque es cuando tomamos las peores decisiones). Te recomiendo 3 acciones para empezar a recuperar ese amor:

  1. Depurar tu imagen. Quita todo lo que sea accesorio y deja lo más representativo de tu identidad. Generalmente eso se logra fácilmente enfocándonos solamente en la paleta de colores y siendo consistente con ella. Cómo segundo paso podrías elegir una o dos tipografías que te representen (no la tipografía del logo) para usar de forma consistente en tus redes, ebooks, newsletters, etc. Homogeneiza y simplifica todo lo que sea posible.
  2. Elevar tu imagen. Ahora que te quedaste con lo indispensable (una paleta y a lo sumo 2 tipografías) es momento de demostrar calidad y la mejor forma de hacerlo es con imágenes que lo reflejen. Si aún no pudiste hacer una sesión de fotos personales apoyate en bancos de imágenes. Los hay pagos y gratuitos (en mi Videoteca tengo una colección de más de 800 imágenes gratuitas que son una 💣).  Busca imágenes que transmitan la atmósfera de tu marca (calma, energía, sofisticación, o lo que sea que desees comunicar), no es necesario ser literal con fotos que muestren tu trabajo, crear un “ambiente de marca” es parte de tu identidad.
  3. Prepararte para enamorarse de verdad. Con los pasos anteriores podrás recuperar la calma, tomarte tu tiempo y pensar los próximos pasos para llevar tu marca al nivel que deseas. Dar el paso a contratar un profesional puede ser asustador para muchas personas pero es el camino seguro para posicionarte en tu nicho. En mi servicio de Marcas Prediseñadas hay opciones de identidades profesionales que te ayudarán a establecer tu negocio en el mercado y no tendrás que esperar meses para lograr esa transformación (puedes ver el servicio en detalle aquí).

Ahora que ya sabes cuáles son los pasos para encausar tu relación con tu marca te propongo no dejar este post guardado y ponerte en acción.

No hay excusas para no estar enamorada…

Feliz San Valentín!

Paula

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