PAULA CANO

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Porque tener un blog es más importante de lo que piensas…

Cuando recién empecé a escribir en mi blog lo hacía de manera bastante informal, algunos meses subía 3 artículos y otros absolutamente nada. La realidad es que funcionaba como una variable de ajuste en función de la carga de trabajo que tenía en ese momento. Pero con el correr del tiempo, fui notando lo poderoso que era ese contenido y como era determinante en la relación con mi audiencia.

Actualmente publico regularmente 2 veces al mes porque decidí que el blog sería el foco de la generación de todo el contenido de mi marca y lo veo como un verdadero pilar de mi negocio.

¿Por qué un blog es importante e insisto tanto con mis clientas que lo nutran y no se dejen estar? Porque el blog agrega una capa “dinámica” a tu web que las páginas fijas no pueden ofrecer. Además de posicionarte, aumenta el tráfico y conecta con tu cliente potencial y audiencia. Si bien tu portfolio te permite compartir sobre tus trabajos anteriores, el blog permite dar un paso más y hablar sobre el proceso, detalles que hacen a tu servicio especial y son la clave de tu diferenciación.

Las webs suelen tener un contenido informativo, pero el blog puede ayudarte a vender más: añadiendo contenido de forma dinámica se genera un interés continuo e impactas con tu mensaje más veces. ¿Sabías que se calcula que una persona necesita alrededor de 10 impactos para tomar una decisión de compra online?

En definitiva, el blog es una poderosa herramienta de marketing para que hables de tus clientes pasados, de tus procesos y de la experiencia que ofreces. Pero el blog además potencia el SEO, que es la capacidad de que las herramientas de búsqueda encuentren tu contenido y se los muestre a quienes navegan por internet.

En WordPress, la mejor herramienta para “bloguear”, existe un plugin gratuito llamado Yoast que te permite analizar cuán optimizado está tu posteo. Si aun así sientes timidez o te produce inseguridad apretar el botón “publicar”, te recomiendo algunas formas de romper el hielo hasta que se torne una tarea en la que encuentres placer:

1) comparte  lo más habitual de tu trabajo, la experiencia y resultados con tus clientes,

2) utiliza las preguntas frecuentes y escribe sobre esos temas que tu audiencia está interesada y suele consultarte en otras plataformas, y

3) divide grandes temas en pequeños, por ejemplo si eres eres arquitecta en vez de hacer un posteo sobre una reforma integral, hazlo sobre distintos ambientes, si eres nutricionista habla sobre la nutrición para cada etapa del embarazo en 3 posts distintos.

Si aún no tiene un blog tal vez sea un buen momento para pensar en tener uno.

Si ya lo tienes saca provecho de esa herramienta y empieza haciendo un listado de temas relevantes, anota en tu Google Calendar las fechas en las que lo publicarás (podrás dejar el post programado) y no dejes de explorar al máximo su potencial: avisa a tus suscriptores vía mail que hay un nuevo tema y repite más de una vez en tus redes sobre el nuevo material (recuerda que cada vez se muestran menos tus publicaciones a tus seguidores en las RRSS, por lo tanto no sirve con mencionarlo una sola vez).

Yo suelo publicar dos veces al mes, siempre el primero y el tercer martes, al día siguiente envío un mailing a mis suscriptoras y activo la divulgación en las RRSS de ese contenido. Un tip que dejo, caso quieras probar, es que una vez escritos los posteos armo la estrategia de contenidos de ese mes en relación a los temas tratados en el blog, de esa manera puedo explotar más en profundidad cada contenido (y no estar saltando de un tema a otro constantemente). Centrar la estrategia de contenidos alrededor del blog además ayuda a estar más enfocadas y ser más productivas con nuestro tiempo.

¡A escribir!

Paula

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