PAULA CANO

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Tu historia importa, aprende como compartirla.

Todos los negocios, especialmente los pequeños, tienen una historia: cómo empezaron, en que circunstancia y casi siempre hay una anécdota que ilustra a la perfección ese momento. Compartir esta historia no solo otorga a tu marca una identidad si no que te ayuda a conectarte con tu audiencia.

En mi caso, nació de una serie de hechos que me iban mostrando que era hora de tomar un camino distinto. Si leíste la sección Quien Soy sabrás que vengo emprendiendo hace años. En 2014 inicié mi primer negocio relacionado al diseño gráfico, un negocio netamente digital de productos para descarga online, en esa época vivía en Brasil. Luego vino un proyecto de diseño donde la esencia estaba en la composición tipográfica en grandes murales (para ese entonces ya estaba de vuelta en Argentina) pero el desgaste físico que implicaba me fue costando cada vez más y ya en mi cabeza rondaba la idea de seguir dedicándome al diseño, pero de forma remota y poder desarrollar negocios digitales para otras mujeres con una visión integral: marca, web y gestión de clientes, como había hecho tantas veces para mí misma. Pasaron varios cafés con amigas emprendedoras que venían con el cuadernito y anotaban todos los tips, plataformas, errores y aciertos que yo había experimentado y a modo de consejo las ayudaba a encausar su estrategia en el mundo virtual. Esos cafés me apasionaban, me sumergían en un mundo distinto, me motivaba la riqueza de sus negocios y el sinfín de oportunidades que tenían por explorar.

Esos encuentros se transformaron en algo más… Pasé meses dándole forma al nuevo proyecto a la par que seguía con mi anterior trabajo. No me alcanzaban las horas del día, ni de la semana ni del mes.

¿Y sabes quién llegó? La pandemia. El trabajo en Todo con Tiza (así se llamaba) se desplomó drásticamente, y ya nada sería igual. Era hora de apostar a aquello que me estaba quitando el sueño con tanto placer y por lo que suspiraba hacia meses. El nombre decantó solo porque por primera vez era yo de cuerpo y alma la que estaba al frente haciendo lo que tantos años hice entre bambalinas y cafés.

La propuesta que quería acercar era mucho más que diseño de marca y diseño web: era transformar aquello que tantas mujeres hacen con inmensa pasión y profesionalismo en un negocio digital, donde su increíble contenido entrara por los ojos de sus clientes. Porque seamos sinceras, nunca la imagen fue tan importante, es lo que hace que tu audiencia frene la vorágine en un mundo saturado de mensajes y preste atención a lo que solo tú tienes para decirle.

Mi porqué es la pasión por otros negocios. Es la fascinación por la creatividad y la capacidad de tantas mujeres que diseñaron proyectos a la medida de sus sueños y que ahora quieren vivir de ellos dentro del paradigma digital que nos fascina y colma de oportunidades. Mi misión es llevar esos negocios al frente y proveerlos de belleza, pero también funcionalidad.

Todos tenemos un porqué y eso es lo que nos diferencia y hace que nos elijan antes que a otros.

El “¿qué?” de tu negocio es tangible (que servicios vendes), el “¿cómo?” habla de tu metodología de trabajo, procesos y la experiencia del cliente, pero solamente el “¿por qué? creará un lazo con tu audiencia que te hará única en su mente.

Te invito a que cuentes tu porqué y conectes de forma intencional y profunda con tu audiencia.  ¿Cómo empezó tu negocio? ¿Qué valores compartes con tus clientes?

Si eres arquitecta no es lo mismo decir simplemente “construyo casas sólidas, con materiales de primera calidad y estilo moderno” que contar que: “Desde pequeña proyectaba en mi imaginación espacios para ser vividos con un concepto de disfrute y felicidad que hoy plasmo en las casas que construyo para mis clientes, a quienes brindo un servicio que trasciende el diseño y se centra en el estilo de vida que quieren vivir y en los momentos memorables que desean eternizar.”.

El segundo ejemplo conecta intencionalmente con tu audiencia y establece el puente que necesitas para establecer una comunicación profunda.

Siempre es un buen momento para contar tu porqué. Te paso la posta para que lo comuniques en tus redes, en tu blog, en tu podcast y Newsletter.

Gracias por leerme, hasta muy pronto.

Paula

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